9 Enero, 2017

Jacqueline Van Rysselberghe asume como Presidenta UDI


Este sábado 7 de enero, la senadora por la Región del Biobío, Jacqueline Van Rysselberghe asumió la presidencia de la Unión Demócrata Independiente por el período 2017-.2019, convirtiéndose en la primera mujer de un partido de derecha en Chile.

A continuación, revise el discurso de la Presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe al asumir la conducción del partido.

Discurso

Durante más de 20 años Chille logró reencontrarse y ofrecerle a su gente condiciones de vida mucho mejores que las que había logrado en toda su historia. A ese proyecto común de país, nos plegamos todos los chilenos que creemos en el bien común, logrando acuerdos en lo que considerábamos los principales ejes que le dieron progreso al país y establecieron las reglas de convivencia que llevaron a Chile al umbral del pleno desarrollo. El mundo entero expresó su admiración por la forma en que los chilenos habíamos avanzado durante los últimos 25 años.

Sólo la extrema izquierda; la que niega la democracia; la que valida la violencia como forma de lucha, se marginó de este gran acuerdo nacional, continuando con sus ataques a nuestra convivencia pacífica, al punto de que ese odio los condujo al asesinato de Simón Yévenes y Jaime Guzmán.

Pero las recetas de la transición no fueron suficientes, los chilenos querían más. En ese contexto y con un fuerte trabajo de parte de la UDI, ganamos el gobierno. Pero a pesar de todos los aciertos de nuestro gobierno, de muchas medidas que mejoraron la vida de los chilenos, perdimos la siguiente elección presidencial. Y ganó ahora ya no la Concertación sino que la Nueva Mayoría. Muchos pensaron en ese momento que nuestras ideas, las de la libertad, la meritocracia, la ayuda a los más necesitados, estaban pasadas de moda, que los chilenos querían un giro hacia la izquierda, hacia ideas que la propia Concertación había desechado por anticuadas durante los gobierno anteriores. Y haciendo eco de los gritos de la calle, el gobierno de la Presidenta Bachelet implementó políticas públicas inspiradas en la retroexcavadora.

Con las ideas de la izquierda en boga y con los difíciles momentos que nos tocó enfrentar en los últimos años, a la UDI la quisieron destruir. Muchos predijeron que los resultados de las elecciones municipales serían desastrosos para nosotros. Pero la UDI está aquí, más fuerte y más viva que nunca.

Por eso Hernán, te queremos agradecer públicamente el haber estado disponible para asumir la conducción de la UDI en uno de sus momentos más difíciles de su historia, logrando nuevamente sorprender a Chile.

Sorprendimos porque logramos levantarnos en un momento difícil. Sorprendimos porque ganamos la primaria de nuestro sector y luego fuimos el partido que más alcaldes obtuvo en la última elección municipal. Sorprendimos porque realizamos una elección de un militante un voto y salimos fortalecidos.

Sorprendimos porque rompemos el mito que los liderazgos de femeninos son patrimonio de la izquierda, porque somos el partido con más mujeres y ahora el primer partido de derecha presidido por una mujer.

Quiero decirlo con fuerza, que me siento orgullosa que hayan confiado en mí y, gracias a ustedes, por elección y sin cuotas ni cupos, ser hoy la primera mujer presidenta de un partido de derecha en la historia de Chile.

Hoy, en base a nuestra historia, comenzamos un nuevo camino, damos un nuevo paso, volvemos a empezar. Tuvimos una elección que nos permitió encantar a nuestros antiguos militantes y sumar nuevos. Recorrimos Chile y discutimos sobre el presente y futuro de la UDI.

Ahora comienza una nueva etapa, una etapa donde renovamos nuestro compromiso con Chile. Porque el resultado de las políticas de este pésimo gobierno ha sido un país estancado, enrabiado y con temor al futuro.

Ese es el Chile en el que vivimos hoy. Ese es el Chile que heredará el próximo gobierno. Ese es el Chile que por imperativo ético tenemos que volver a levantar. Así como levantamos el país después del terremoto del 27 de febrero del 2010, en que me tocó liderar la reconstrucción de la región más golpeada por la catástrofe, así tendremos que levantarlo del desastre político que ha representado este gobierno para el desarrollo de Chile y el bienestar de nuestra gente. Y la mejor respuesta a este desafío… ¿Dónde está? … En la UDI!!

El proyecto político de la izquierda, basado en la lucha de clases y en el estatismo que ha intentado imponernos este gobierno, es la misma utopía contra la cual nos levantamos en nuestros orígenes.

La inmensa mayoría de los chilenos estamos convencidos de que el mejor camino para el desarrollo y el progreso individual, familiar y social, es el esfuerzo personal, que pone el foco en el mérito del trabajo, en el premio al esfuerzo del emprendimiento, en la valorización de la libertad creadora y en un Estado que garantice la igualdad de oportunidades y no la “igualdad injusta”, que trata de la misma manera al que se esfuerza y trabaja que a aquel que espera cruzado de brazos el asistencialismo del Estado.

La UDI nació para representar a la gente que cree en esos valores, especialmente a la gente del mundo popular, donde fuimos a disputarle palmo a palmo a la izquierda, que había monopolizado por décadas la representación de ese mundo popular.
Y gracias a ese trabajo en el mundo popular, fuimos nosotros los grandes forjadores de esa inmensa clase media que predomina hoy en Chile, esas familias a las que nadie les ha regalado nada, que han logrado todo con su esfuerzo y a las que este gobierno les ha ido quitando derechos y libertades, le ha faltado el respeto y ha vulnerado su dignidad.

Por eso, siempre debemos recordar el germen de nuestro nacimiento. Valoremos nuestra historia como los grandes pilares sobre los que se construye nuestro proyecto político para el presente y el futuro. Muchas veces siento que la ciudadanía valora más nuestra coherencia y nuestra trayectoria que nosotros mismos. Precisamente porque los chilenos reconocen y valoran nuestras ideas y nuestra coherencia, es que somos el partido más grande de Chile.

Somos un partido con una profunda vocación de servicio público. Yo ingresé a estudiar medicina porque me gustaba el contacto con la gente, quería ayudar, quería servir. Y volqué esa vocación en la política, porque la UDI es un camino de servicio.

Yo sé que ustedes sienten igual que yo, porque nosotros ponemos a la persona, a las familias chilenas en el centro de nuestra preocupación.

Queremos que esa UDI que es compasiva, que se preocupa por el otro, que busca lo mejor para todos, florezca con toda la fuerza. Porque la dimensión humana de la política, la búsqueda de la felicidad de las personas, el profundo respeto por la dignidad humana más allá de los buenos resultados económicos, son lo que debe guiar nuestra acción política.

La UDI no es un partido ambiguo, no es un partido que navega según los vientos del momento. Es un partido de convicciones profundas, un partido con vocación de mayoría, pero profundamente anclado en sus convicciones. Y esto no es fácil. Cuántas veces hemos defendido ideas impopulares pero, que estamos convencidos, son las correctas y las mejores para Chile.

Esa UDI de convicciones profundas y carácter fuerte es hoy más necesaria que nunca, porque no podemos quedarnos inmóviles mientras la Nueva Mayoría sigue rompiendo los cimientos que hicieron de Chile un país exitoso. Por eso les hago un llamado a que salgamos de nuestra zona de confort, a que nos preparemos para volver a combatir por nuestras ideas. Tenemos que volver a correr el cerco que la izquierda nunca debió haber movido. Se lo debemos a los miles de chilenos que están pidiendo un cambio, se lo debemos a nuestro país que nunca debió haber salido del camino del progreso. Los invito a que todos nosotros encarnemos ese partido fuerte que Chile necesita.
Llevemos nuestras ideas con la fuerza que nos caracteriza a cada rincón de Chile. Somos capaces de hacerlo. Pelearemos en todos los espacios. En las universidades, en los sindicatos, en los territorios que hoy están dominados por la izquierda.

La izquierda, como siempre, ha hecho cambios en el sistema político para perpetuarse en el poder, pero nosotros con trabajo, esfuerzo y la pasión por nuestros ideales los vamos a enfrentar y los vamos vencer ahí donde más les duele.

La UDI se preparará para ganarle a la izquierda en todos en todos los distritos y circunscripciones, porque lo peor que le puede pasar a Chile es volver a tener un Congreso dominado por la izquierda. Ahí estaremos nosotros para impedirlo. Yo sé que a ustedes como a mi les gustan esas batallas que parecen imposibles, porque tenemos la convicción de lo importante que es ganarlas y la fuerza para hacerlo.

Pero tenemos que volvernos también hacia adentro, hacia nosotros, cuidarnos y querernos más. Tenemos que aumentar la participación en todas las instancias partidarias. Aumentar los espacios de discusión y de decisiones colectivas. El proceso de refichaje es una tremenda oportunidad para activarnos, para trabajar, para recorrer, para conocernos y acompañarnos. Para compartir y reencontrarnos en nuestra identidad común. Para sentirnos parte del mismo proyecto.

Creo además que tenemos el desafío de valorizar a las regiones. Yo soy de región y conozco el talento que tenemos en todos los rincones de Chile y que hoy no estamos aprovechando. Los invito a que descubramos la riqueza que tenemos a lo largo de todo el país. Impulsemos un proceso real de toma de decisiones en las regiones. Los invito a que le imprimamos ese sello regionalista a la UDI y a Chile.

Pero el regionalismo no será nuestra única bandera de lucha. Trabajaremos en un programa presidencial sólido y centrado en las personas y convocaremos a nuestra gente para hacerlo realidad. La UDI tiene a la mejor gente para poner a disposición de nuestra alianza política, un programa de gobierno que encarne fielmente nuestro proyecto de sociedad, y los profesionales y técnicos para convertirlas en realidad, tal como lo hicimos en el gobierno anterior.

Vamos a trabajar duro para volver a ganar el gobierno y no lo duden ni un minuto: volveremos a ganar la elección presidencial. Pero cuidado!… Esta vez queremos no sólo ser parte del triunfo y del gobierno. Queremos que las ideas de la UDI sean el eje del próximo gobierno no sólo en lo económico, sino también y especialmente en lo social y en lo valórico, para que así los gobierno de derecha no sólo duren cuatro años, sino muchos más y presididos por personas de la UDI.

Queremos un gobierno de centro derecha con la impronta de la UDI. Queremos un gobierno que no se preocupe sólo de los resultados económicos, sino que ponga a las personas, sus intereses y temores y sobre todo su dignidad, en el centro de sus preocupaciones. Nosotros creemos en una sociedad donde las personas puedan desarrollar en plenitud todos sus talentos, donde el Estado no ahogue ni limite sus posibilidades, pero donde tampoco los deje caer sin protección dejándolos en la desesperanza.

Por eso, defendemos el derecho de los padres de elegir el colegio de sus hijos, creemos en el emprendimiento, aplaudimos la creatividad, buscamos un Estado que impulse la igualdad de oportunidades, pero también que extienda su mano para que las familias no vivan en constante miedo por la enfermedad o la vejez.

Porque nosotros vemos a las personas, a todas, es que queremos una sociedad que no sea indiferente a su sufrimiento, a sus necesidades, a sus sueños. Queremos imprimirle al próximo gobierno un sello humano.

Vamos a modificar el sistema de pensiones, para que sean dignas y nadie enfrente la vejez con angustia. Vamos a impulsar una verdadera reforma educacional que devuelva la recompensa al merito y al esfuerzo. Algunos quieren terminar con los colegios de excelencia. Nosotros queremos multiplicarlos.

Vamos a hacer una reforma laboral no para seguir privilegiando a sindicatos politizados, sino para que los jóvenes puedan encontrar trabajo y para que a las mujeres de una vez por todas se nos pague igual que a los hombres. El principio es muy simple: “Misma pega, misma paga”.

Porque he sido alcaldesa y sé lo que se puede hacer por la educación, me opongo a que los burócratas del Estado la controlen y manipulen. Invito a todos nuestros alcaldes a que no se dejen “ningunear” por el Gobierno con la mentira de que no son capaces de manejar los colegios.

Y si hay algo en lo que no vamos a transar, es en la defensa de nuestros valores fundamentales. Por eso diremos con claridad no al aborto y si a la vida. No a la ideología de género, que es contraria a la naturaleza humana y diremos con toda la fuerza de nuestro corazón, si a la familia que es el alma de toda sociedad.

Quiero contarles cuál será ser mi causa personal en estos años y para eso, necesito decirles porqué estudié medicina. Lo hice porque creo que una de las cosas más grades que podemos hacer, es poder aliviar el sufrimiento de nuestros semejantes y sobre todos de los niños que sufren.
Por eso, y aunque me separa un mundo de diferencias con la Presidenta Bachelet, de mujer a mujer, de madre a madre, de médico a médico, le vas a propondré trabajar juntas en lo que queda de esta Gobierno para que en Chile se acaben los abusos del Estado a los niños, que sin tener una familia que los acoja, ven vulnerados en sus derechos precisamente por quienes más deben protejerlos.

Los quiero convocar -con fuerza, con fe, con convicción y con pasión- a escribir los mejores pasajes de la historia de la UDI. Volvamos a poner nuestra mirada en los más pobres y en sus necesidades. Volvamos a ayudarle a esa clase media a la que nadie le ha regalado nada y a la que nadie le tiende una mano de ayuda. Volvamos a defender con claridad, con fuerza y con convicción las ideas de la libertad, del trabajo y de la responsabilidad.

Este es nuestro desafío para el futuro. Esto es el sueño de país que debe guiarnos para conquistar los corazones de los chilenos que ansían una inspiración, un proyecto del cual sentirse parte.

Volvamos a creer que podemos construir un país unido hacia el futuro, que le permita a todos los chilenos desarrollar sus capacidades, que logre dar trabajo digno a su gente para que, finalmente, los chilenos sigan confiando en la UDI y reconociendo en nosotros el mejor camino para servir a Chile.

Muchas Gracias.

Comparte