Unión Demócrata Independiente

Discurso de Ernesto Silva en su proclamación como presidente de la UDI

Partido - 11 mayo, 2014
Discurso de Ernesto Silva en su proclamación como presidente de la UDI

¡Queridas amigas y queridos amigos!

Con profunda emoción y alegría, al ver a tantas personas que han hecho de su vida una misión de servicio a los demás y que su épica particular no puede separarse del camino de la UDI, no puedo sino recordar mi propia historia… Cómo 25 años atrás, con uniforme de estudiante, me acercaba al partido a escuchar los sueños para Chile de Jovino Novoa, Juan Antonio Coloma, Carlos Bombal o Pablo Longueira, quienes con fuerza y pasión construían, junto a decenas de notables mujeres y hombres, este partido grande y noble que ha hecho tanto y que tanto aún debe hacer por nuestra patria.

Durante este cuarto de siglo ya transcurrido, he sido testigo o compañero de nuestros triunfos y de nuestros dolores, de sentir la felicidad de la victoria y probar el agridulce sabor de la derrota… como muchos de ustedes acompañé con lágrimas en los ojos el martirio de Jaime Guzmán y de Simón Yévenes…. Con muchos de ustedes viví con alegría nuestros primeros éxitos y me sentí orgulloso de esos 14 diputados originales a quienes represento hoy en Jorge Ulloa y Patricio Melero, que defendían con ardor y valentía las ideas correctas para una patria grande….

Con ustedes vi a Joaquín Lavín transformar la política chilena en un permanente esfuerzo por servir de verdad a la gente y cumplir con sus anhelos… Con ustedes vi como Francisco de la Maza, Virginia Reginatto, Pablo Zalaquett, Vicky Barahona, Eduardo Soto, Rodolfo Carter, Nora Cuevas, Jorge Castro, Ramón Galleguillos y decenas de grandes líderes llevaban nuestro mensaje y nuestro estilo a los municipios, a la primera línea del compromiso con los chilenos…. Con ustedes aplaudí a Hernán Larraín como nuestro primer presidente del Senado, a Rodrigo Álvarez primer Presidente de la Cámara de Diputados o a Andrés Chadwick nuestro primer vicepresidente de Chile….

Con ustedes sentí la esperanza y convocatoria cuando Pablo Longueira en una cruzada épica nos convocó a luchar sin descanso por representar el Centro Social de Chile y construir un Chile más justo.

Con ustedes trabajé por Evelyn Matthei nuestra gran candidata presidencial quien sin duda nos hubiera conducido a un Chile tan distinto al que hoy, inmerso en polémica y crispación, contemplamos.

Hoy quiero agradecer de manera especial a los ex presidentes de la UDI: a Julio Dittborn, a Jovino Novoa, a Pablo Longueira, a Hernán Larraín, a Juan Antonio Coloma y a Patricio Melero. También quiero agradecer y valorar de forma especial la contribución de Andrés Chadwick a la conducción de la UDI. A todos ustedes les pido su ayuda, les pido su consejo, su crítica y su visión.

Pero si he hecho este viaje por el tiempo no es sólo para felicitar y recordar a ese brillante grupo de líderes y amigos sino para que fundamentalmente nos demos cuenta la historia común que todos compartimos, de que este relato trascendente lo hemos construido entre todos y es absolutamente de todos…. De que uno de los más importantes mensajes que hoy debe surgir hacia nuestros amigos y adversarios, una señal que todos deben contemplar de este Consejo es que… No hay dos UDIS… NO hay dos generaciones….no hay dos grupos según una simple clasificación de edades…. No hay dos tendencias….No hay dos visiones u orígenes… Pues lo esencial ¡para todos! es que somos un solo gran equipo… una sola gran fuerza que ha transformado y transformará Chile para siempre… Y es precisamente en esta unidad donde encontramos nuestro futuro y toda nuestra capacidad de ayudar al país. Con humildad, con alegría, los convoco a todos, los llamo a todos.

A eso los convoco. A eso los insto. A que de este Consejo General surja un ejemplo inmenso de unidad, fortaleza y resolución. Que desde este lugar reviva una de nuestras más notables características cuya consecuencia era que los proyectos personales, por legítimos que fueren, son y estarán siempre al servicio de una causa colectiva muy superior a la óptica individual. Esa será la primera característica de mi directiva y de la impronta que trataré de impulsar como presidente de la UDI.

Unidad ante todo y no como una simple anécdota sino como la fuente fértil de nuestro destino y de nuestras visiones de futuro.

Esa Unidad del pasado se construyó con base en dos grandes pilares. Por una parte la conciencia de amistad, respeto y compañerismo como elementos claves para que esta dura actividad política pueda ser fructífera; pero por otra en torno a un sueño, a un proyecto, a convicciones comunes esenciales y profundas.

Y ese es mi segundo llamado: el firme compromiso de construir juntos un proyecto, un camino para Chile y su gente.

Necesitamos a partir de nuestros principios presentar un proyecto para el Chile que ha surgido en los últimos años donde nuestra señal de liderazgo debe estar dado por proponer lo mejor para el futuro aun cuando sea transitoriamente impopular…. Forma y substancia en un mensaje creativo y de inmenso contenido para las próximas décadas.

Y debemos ser claros y humildes, pues construimos este relato, esa nueva ruta cuando todavía sentimos la contradicción de haber formado parte de un gran gobierno, uno de los mejores de la historia de Chile pero aún así sufrimos una severa y muy dolorosa derrota electoral…. Pero como dijo un grande de la historia así como en la victoria se actúa con grandeza en la derrota se actúa con desafío…

Es el momento de afrontar ese desafío y renovar nuestro compromiso de defender nuestras ideas pues pensamos son las mejores para Chile.

No nos cansaremos en buscar una sociedad libre, con igualdad de oportunidades, donde el mérito es un elemento indispensable, donde el esfuerzo privado es esencial y donde el crecimiento económico es el principal camino para permitir que cada familia chilena pueda cumplir sus anhelos de estabilidad y desarrollo.

La UDI es la derecha popular de Chile. Como lo he dicho antes, nosotros tenemos patente popular, y no podemos descansar en representar a ese nuevo mundo popular de la clase media chilena, que pide a gritos sentirse acompañada, acogida y entendida. A ellos los vamos a apoyar, a ellos les vamos a hablar, a ellos los vamos a representar.

En nuestros viajes por las distintas regiones del país nos caló hondo la necesidad de enfrentar desde nuestras ideas la agenda de la izquierda. Conversando con ustedes vi, que si nos unimos, tendremos la fuerza para hacerlo.

Vamos a desafiar a la Nueva Mayoría en todos los campos de las ideas pues estamos seguros que sus proyectos y su programa no son lo mejor para nuestro país y que tampoco cuentan – como pretenden- con el respaldo de la mayoría de nuestros ciudadanos.

No queremos un estado reinando en cada campo de la vida no queremos interventores repartidos en cada sector y actividad, no aceptamos la política de las mayorías aplastantes que rehúyen el debate tras dos o tres consignas ideológicas… no aceptaremos jamás la política de las retroexcavadores pues estamos para construir una sociedad en que la voz de todos se escuche y donde los aspiraciones de cada padre, de cada madre, de cada niño dependan primeramente de su esfuerzo y constancia acompañados del natural apoyo y seguridad que una sociedad justa pueda entregarles.

No creemos que la reforma tributaria, una inexplicada reforma a la educación, un drástico cambio constitucional o una marea de cambios laborales basados en ideas incorrectas y todo envuelto en un estilo político que creíamos perdido décadas atrás sea el mejor camino para Chile.

Nuestras ideas ya han derrotado al socialismo en Chile. Por eso nuestro país es un Chile de libertad. Hoy la izquierda quiere un país de unos y otros, un país de adversarios. Nosotros le decimos a esa izquierda que la UDI está por un país de chilenos, de inclusión, de esperanza, de libertad y de futuro.

No tememos enfrentar con libertad, responsabilidad, esfuerzo, trabajo, protección, seguridad cada una de las políticas de la Nueva Mayoría y desde ya les decimos: en cada ocasión buscaremos solo y exclusivamente lo mejor para Chile.

Vamos a decir que no todas las veces que sea necesario para Chile. Sin complejos, sin miedo, con convicción. Y vamos a apoyar con decisión todas las buenas ideas que beneficien a Chile.

Nuestro único norte es el bienestar de los chilenos, nuestro único propósito como antes, como hoy y como mañana es preocuparse de los más pobres y más desprotegidos de Chile, pues son ellos quienes requieren nuestro compromiso. Buscaremos siempre un Chile más justo y más libre

La semana pasada estuve en la población Las Dunas de Iquique, y cuando uno ve y escucha a los afectados del terremoto, se pregunta…. ¿Cómo puede ser que el gobierno en vez de estar preocupado de resolver esos problemas, de vecinos que sufren, agota todas sus energías en resolver los problemas de los políticos e insiste en una reforma electoral para aumentar el número de parlamentarios?

Mi último mensaje es hacia nuestro sector. Hago un llamado a la unidad a los partidarios de una sociedad libre, a quienes sostuvimos un gran gobierno. A buscar fraternalmente con Renovación Nacional, con Evopoli y con Amplitud una coalición que desde la modernidad proponga al país un proyecto político de gobierno. Los convoco a un esfuerzo de unidad en el trabajo legislativo, en la preparación de las futuras elecciones, en el diálogo con el gobierno. Estoy convencido que eso es lo que nos piden nuestros electores y eso es lo que nos permitirá, ampliando los horizontes de nuestra acción, recuperar las voluntades perdidas, pero aún más importante convocar a cientos de miles de chilenos en un nuevo camino, en un sueño de país distinto.

Amigos de la Alianza, quiero hacerles un llamado a ponernos las pilas, y empezar a trabajar mañana mismo para las próximas elecciones municipales. Nuestros electores están esperando que recuperemos muchas comunas de manos de la izquierda, y eso depende sólo de nuestro trabajo y de la voluntad de nombrar desde ya a las mejores personas para empezar a aplanar las calles y ganar confianzas y corazones. Salgamos desde mañana a trabajar para ganar!

Al terminar estas palabras, algunas reflexiones personales:

Siento mucha alegría de ser parte de un gran equipo para servir a Chile desde la UDI: gracias Javier, Pablo, Loreto, Francisco, Iván, Domingo, José Antonio, Gustavo, Carlos, Rodrigo, Beatriz, Pía, Tomás, José Pedro. Tenemos juntos el deber de acompañar a nuestros militantes y alimentar esperanza para Chile. Nuestra responsabilidad es enorme y no podemos fallar.

Permítanme un recuerdo a mi padre. ¿Cuánto hiciste por Chile y por la UDI? Tanto…. Y en tantas áreas y momentos. Muchas gracias por mostrarme ese amor enorme por Chile, por la familia y por el compromiso.

Quiero agradecer hoy de manera especial a mi familia, a la Jime y a los niños. Simplemente muchas gracias. Este camino lo hacemos juntos.

Con mucha humildad, me pongo a disposición para trabajar por una UDI de todos, y le pido a Dios la sabiduría para liderar y conducir a un grupo humano notable, para poder tomar las decisiones correctas y para no dejar nunca de pensar en lo mejor para Chile.

Quiero que mis últimas palabras de hoy, sean para ustedes, mis amigos de la UDI, y no son mías, y no necesito que les diga de quien son… Nuestros adversarios políticos nos odian porque nos temen, y nos temen porque nos saben irreductibles…. y quiero que desde hoy, nos sepan más irreductibles que nunca, porque hoy, esta UDI, la UDI de Hoy, la UDI de Siempre, la UDI del Futuro, seguirá defendiendo sus ideales, seguirá defendiendo su historia, seguirá defendiendo sus principios, y seguirá construyendo un gran Chile para el futuro de nuestros hijos. Viva la UDI. Viva Chile!

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