Unión Demócrata Independiente

La nueva Uni贸n Dem贸crata Independiente

Partido - 6 junio, 2016
La nueva Uni贸n Dem贸crata Independiente

Un compromiso que surge desde sus militantes

Resumen Ejecutivo

Las ideas que se exponen en este documento son fruto de un trabajo que recoge las distintas inquietudes y planteamientos de nuestros militantes en un recorrido realizado por la directiva a las distintas ciudades del pa铆s para discutir la situaci贸n actual del partido y sentar los ejes centrales de un proyecto pol铆tico futuro. La Convenci贸n Program谩tica Nacional que tuvo lugar en marzo pasado acord贸 el texto final de nuestro renovado proyecto.

El documento plantea que la actual crisis de la UNION DEMOCRATA INDEPENDIENTE鈥攅xacerbada por las transgresiones a la ley cometidas en la b煤squeda de financiamiento鈥攅s producto de una falta de apego a nuestras convicciones, la p茅rdida de nuestro estilo de trabajo y la dificultad para adecuar el discurso a las nuevas realidades sociales, entre otras. Para salir de esta crisis hay que reconocer las irregularidades, aceptar responsabilidades y asumir los costos pol铆ticos por severos o injustos que parezcan. Asimismo, hay que generar mecanismos para que esto no vuelva a ocurrir, mejorar la institucionalidad del partido, renovar el proyecto pol铆tico y explicitar un claro perfil diferenciador y estilo de trabajo distintivo. Al respecto, se propone:

1. Un f茅rreo compromiso con la probidad y la transparencia. Los militantes deber谩n comprometerse a observar un comportamiento intachable tanto en su vida p煤blica como privada, y a desempe帽ar los cargos de una manera honesta, otorgando preeminencia al inter茅s general por sobre intereses particulares o pol铆ticos. A nivel de transparencia, el partido debe comprometerse a compartir toda la informaci贸n sobre su gesti贸n administrativa y presupuestaria.

2. Distribuir el poder y 鈥渄esparlamentarizar鈥 el partido. Se propone la aplicaci贸n del mecanismo 鈥渦n militante un voto鈥 para promover la participaci贸n de las bases en los procesos internos del partido. Se definir谩n criterios y procedimientos claros y abiertos para la selecci贸n de candidatos a trav茅s de primarias. Se evaluar谩n aspectos 茅ticos, coherencia con las definiciones adoptadas por el partido, trabajo territorial, credibilidad y probidad de los candidatos. A quienes salgan electos, se les exigir谩 un mayor compromiso pol铆tico con la distribuci贸n del poder, por ejemplo, aceptando l铆mites a las reelecciones.

3. Actualizar el proyecto pol铆tico. Somos un partido de inspiraci贸n cristiana, lo que implica que tenemos una visi贸n trascendente del ser humano, basada en principios y valores que fundamentan nuestra acci贸n pol铆tica. Somos tambi茅n un partido defensor de las libertades lo que nos compromete a generar mecanismos para que las personas puedan escoger los medios leg铆timos con los cuales construir sus vidas. Tenemos una opci贸n preferente por los m谩s vulnerables y consideramos necesario sumar, adem谩s, un compromiso con la clase media emergente. Promovemos una econom铆a abierta y competitiva, que apoye el emprendimiento y que genere empleos de calidad. Para ello se requiere evitar los monopolios, la colusi贸n, el exceso de concentraci贸n econ贸mica y cualquier distorsi贸n que genere privilegios y abusos. La subsidiariedad a la que adherimos no implica una abstenci贸n del Estado en el plano de la iniciativa econ贸mica, sino tambi茅n la obligaci贸n de promover el bien com煤n, actuar en forma solidaria, generar las condiciones para el desarrollo, favorecer la participaci贸n de todos y ser eficiente en la administraci贸n de recursos siempre escasos.. Al mismo tiempo, creemos que el Estado debe traspasar poder a las personas y a sus organizaciones en todos los 谩mbitos, reconociendo y apoyando sus iniciativas. En resumen, nuestro proyecto pol铆tico se basa en defender los principios hist贸ricos a la luz de los nuevos desaf铆os sociales. Reafirmamos la vocaci贸n de mayor铆a del proyecto, entendiendo que su legitimidad pol铆tica no reside all铆, sino en sus principios y estilo diferente.

4. Perfil diferenciador basado en cinco ejes de acci贸n:

4.1. Crecer en dignidad: respeto b谩sico por la dignidad humana desde la concepci贸n hasta la muerte natural. Fortalecer y proteger a la familia 鈥揳cogiendo sus diversas realidades鈥 como c茅lula base de la sociedad. Condena absoluta a los vej谩menes cometidos en materia de derechos humanos.

4.2. Crecer en inclusi贸n: eliminaci贸n de la pobreza como condici贸n irrenunciable y prioritaria, y la consolidaci贸n de la clase media junto a la mayor satisfacci贸n posible de sus aspiraciones. Inclusi贸n supone una mirada de respeto a quienes tienen opciones sexuales distintas, pues la dignidad de las personas es inherente a su ser. Aspiramos a tener una sociedad abierta, sin discriminaciones, que integre a los discapacitados, ind铆genas y migrantes, con igualdad de trato y respeto por la diversidad.

4.3. Crecer en Justicia: asegurar niveles m铆nimos de equidad social, entendida 茅sta como el acceso a oportunidades, bienes y servicios de cierta calidad. Queremos igualdad efectiva en las oportunidades. No hablamos de construir una sociedad que garantice la igualdad en los resultados, sino una que apoye a quienes m谩s lo necesitan de manera que cada persona pueda dise帽ar y construir la vida a la que aspira.

4.4. Crecer en democracia: traspasar poder a las personas y a las organizaciones. Debemos desarrollar una sociedad en que las diferentes instituciones de la sociedad jueguen un rol gravitante en las soluciones sociales y en la construcci贸n de identidad. Es importante generar incentivos y espacios de participaci贸n y autonom铆a para que el poder se disemine en diferentes organizaciones, de acuerdo a sus propios intereses. Es necesario entender que la democracia se da y se fortalece en el pleno respeto de los DDHH.

4.5. Crecer en descentralizaci贸n: que los chilenos puedan vivir en cualquier parte del pa铆s sin tener que emigrar para educarse, por problemas de salud o seguridad, o para tener un trabajo digno. La descentralizaci贸n no puede ser s贸lo pol铆tica, sino tambi茅n del poder, los recursos, la educaci贸n y la cultura; esto implica repensar la divisi贸n territorial, tanto de las regiones como de las ciudades, as铆 como las atribuciones de las respectivas autoridades y fortalecer las comunas.

5. Un nuevo compromiso con la clase media. Establecer pol铆ticas que permitan a la clase media desarrollarse bajo los valores que le han sido tradicionales: honestidad, esfuerzo y perseverancia. Esto requiere de un sistema educativo de clase mundial y que se ampl铆en los grupos beneficiados por las pol铆ticas p煤blicas flexibilizando los rangos de cobertura. El Estado, a su vez, deber谩 tener una opci贸n preferente por las PYMES, ya que ellas representan la voluntad y esfuerzo por emprender de nuestra clase media y preservar siempre su compromiso prioritario con la erradicaci贸n de la pobreza

6. Una nueva identidad, imagen y estilo de trabajo. El trabajo en terreno es fundamental para que los que representan las ideas del partido en la esfera p煤blica est茅n realmente en sinton铆a con las necesidades de la gente y los desaf铆os del pa铆s. Al respecto se propone incentivar la participaci贸n de militantes y votantes en la elaboraci贸n de ideas y proyectos de ley y potenciar liderazgos comunitarios para enfrentar los nuevos temas. Cumpliendo estos y los dem谩s conceptos antes descritos, debemos ser el partido que siga atrayendo a la mejor gente al servicio p煤blico.

LA NUEVA UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE

Un compromiso que surge desde sus militantes

Diagn贸stico introductorio

Chile atraviesa por un momento de enormes desaf铆os, pero tambi茅n de grandes incertidumbres. Luego de d茅cadas de trabajo orientado por bases jur铆dicas, econ贸micas, pol铆ticas y sociales razonablemente estables y que la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE contribuy贸 a construir, el pa铆s dio un salto cualitativo hacia el desarrollo, reduciendo dr谩sticamente la pobreza, mejorando sus 铆ndices de calidad de vida, manteniendo un ritmo de crecimiento econ贸mico elevado, todo ello en un marco institucional y de seguridad jur铆dica reconocido internacionalmente. Sin embargo, el camino del sentido com煤n materializado en muchos a帽os est谩 siendo reemplazado por la ideolog铆a, generando un futuro incierto y riesgoso por parte del gobierno de la Nueva Mayor铆a.

Adicionalmente, la pol铆tica en Chile atraviesa por un muy mal momento. Por una parte, ha mostrado ser ineficaz ante los cambios sociales producidos en los 煤ltimos a帽os y repite sus consignas como si nada hubiera cambiado entre medio y, por otra, ha sufrido las consecuencias de conductas que han transgredido la letra y el esp铆ritu de la ley en el financiamiento de campa帽as pol铆ticas, incluyendo consecuencias judiciales y generando la p茅rdida de confianza p煤blica a niveles insostenibles. La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE ha sufrido un 谩spero cuestionamiento a ra铆z de la participaci贸n de algunos de sus dirigentes en estas situaciones. No es justo adjudicar a 茅sta la explicaci贸n 煤nica y ni siquiera principal de la situaci贸n que le afecta (que por lo dem谩s, con el tiempo, ha quedado en evidencia de que se trata de una mala pr谩ctica generalizada en el espectro pol铆tico). Hay en ello un problema de fondo que dice relaci贸n con la falta de apego a nuestras convicciones, el cambio de nuestro estilo de trabajo, la dificultad para adecuar el discurso a las nuevas realidades sociales y culturales, la autosatisfacci贸n por haber sido confirmados por el electorado como la primera fuerza pol铆tica del pa铆s y la aparici贸n de conflictos internos, entre otras consideraciones. De hecho antes de conocerse esas situaciones ya hab铆a experimentado serios reveses electorales en 2012 y 2013. Asumir esta realidad y cumplir con el motivo que le dio nacimiento al partido, un compromiso con el mundo popular basado en principios de inspiraci贸n cristiana, para recuperar su proyecto central, exigen un cambio refundacional que supere los dif铆ciles momentos que vivimos.

La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE tuvo su origen en un grupo de so帽adores que abrazaron la causa de un pa铆s mejor: j贸venes que cre铆an que las cosas pod铆an hacerse de forma diferente para tener una mejor sociedad y superar el terrible drama que significa la pobreza. Cre铆an en las ideas de la libertad y la justicia, pero ve铆an en la realidad pol铆tica de la 茅poca que aquellos que compart铆an esas ideas no daban la importancia necesaria a las urgencias que ellos percib铆an. Hab铆a que hacer algo diferente, hab铆a que conquistar con esfuerzo y trabajo aquellos lugares donde las banderas de la lucha de clases estaban fuertemente clavadas, el objetivo era unir a Chile en un proyecto com煤n, inclusivo y no discriminatorio, que no estuvo exento de riesgos. El camino fue largo y doloroso, nuestros m谩rtires y su sangre as铆 lo atestiguan.

Tras el retorno a la democracia y luego de 20 a帽os de arduo trabajo, la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE logr贸 ser el partido electoralmente m谩s grande de Chile, con la promesa de eliminar la pobreza, entregar m谩s herramientas de libertad y cambiar la forma de hacer las cosas. Fue un partido diferente, con un proyecto pol铆tico claro, sustentado en nociones profundas sobre la persona, la sociedad y el Estado. Durante gran parte de esos a帽os estuvo a la altura de estas promesas. Pero el tiempo, la paulatina p茅rdida de m铆stica y la comodidad que dan los logros, hizo que fu茅ramos olvidando el esfuerzo y la cercan铆a con los que representamos, lentamente se fue diluyendo lo prometido, se cay贸 en lo que se criticaba: pas贸 a integrar el 鈥渃lub de los pol铆ticos鈥 y muchas veces se utilizaron equivocadamente los privilegios que otorga el poder. Se quer铆a ganar elecciones, pero se olvid贸 lo m谩s importante: 驴por qu茅 y para qu茅 se buscaba ganarlas? La promesa de un partido distinto fue torn谩ndose difusa, mientras aquello contra lo que hab铆a surgido y que siempre presagia dolores profundos para el pa铆s, volv铆a a amenazar Chile: la p茅rdida de libertades, la intromisi贸n del Estado en m煤ltiples espacios de la vida cotidiana y la corrupci贸n.

Como era l贸gico, el pa铆s cambi贸 en estas d茅cadas, en gran medida gracias a las ideas y pol铆ticas que impulsaba o defend铆a la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE. Chile dej贸 abruptamente de ser un pa铆s de pobres para convertirse en un pa铆s de clase media, donde surgieron nuevas necesidades. La tradicional preocupaci贸n por el crecimiento econ贸mico ha sido desplazada por el 茅nfasis en la superaci贸n de la desigualdad. En la educaci贸n el problema dej贸 de ser el acceso para centrarse en su calidad. Pasamos de tener una ciudadan铆a pasiva a una en que proliferan las organizaciones intermedias en que las personas se agrupan para buscar diversos fines y objetivos comunes que los convocan y esto las hizo mucho m谩s exigentes con sus autoridades. Se afianz贸 un fuerte clientelismo pol铆tico y surgieron feudos de poder, tanto p煤blicos como privados, que han permitido el surgimiento de focos de abuso que han obtenido un transversal y sensible repudio ciudadano, frente a lo cual no fuimos capaces de dar respuestas oportunas.

Estos nuevos problemas y necesidades preocupan a los chilenos. La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE, que fue exitosa en crear un partido amplio y de fuerte arraigo popular, representando a los pobres a trav茅s de una exitosa inserci贸n en las poblaciones m谩s populares, no supo responder a estos nuevos desaf铆os. Existe el claro riesgo de perder la batalla de las ideas que influenciar谩n el futuro cercano de Chile y de su gente, por la ausencia en muchos de nosotros de una seria preocupaci贸n intelectual para sostener con energ铆a y profundizar las ideas que hab铆an dado sustento a nuestro proyecto. En este contexto, antes de poder adaptarse y enmendar su rumbo, se ha visto enfrentada a la mayor de sus crisis: los casos sobre financiamiento irregular de la pol铆tica. Las transgresiones a la ley cometidas en la b煤squeda de financiamiento, junto con el desigual trato que los tribunales y el periodismo han dado a estos casos han tenido un efecto negativo: la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE pas贸 a representar, para muchos chilenos, los vicios a que la vida p煤blica puede llegar. Ante una crisis que ha terminado afectando a toda la clase pol铆tica, la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE poco ha podido hacer para sacar adelante al pa铆s, simplemente porque aparece como la principal cara de esa crisis, algo que s贸lo el tiempo ha logrado demostrar que era injusto puesto que se trataba de una pr谩ctica com煤n al mundo pol铆tico.

驴C贸mo colaborar con el pa铆s y la pol铆tica para superar esta crisis?

Las ideas que se exponen en esta propuesta son fruto de un trabajo colectivo que recoge las distintas inquietudes y planteamientos expresados por nuestros militantes en un recorrido realizado por la directiva a las distintas ciudades de todo el pa铆s para discutir los ejes centrales de un proyecto futuro de partido. En ese contexto, podemos afirmar, en representaci贸n de los miembros de la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE que 茅sta debe hacer todos los esfuerzos necesarios para volver a ser nuevamente 鈥渆l partido diferente鈥. Ese que la gente reconoc铆a y premiaba electoralmente no s贸lo porque propon铆a mejores pol铆ticas p煤blicas, sino porque contaba con un acervo moral que le permit铆a enfrentar con solidez cada desaf铆o a partir de profundas convicciones. Tambi茅n es una exigencia pol铆tica, pues una UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE d茅bil ha permitido que la izquierda nos regrese al pasado, olvidando que el pa铆s que hemos construido entre todos se afianza en un modelo de desarrollo que comenz贸 a construirse hace 40 a帽os y que, con los 茅nfasis y matices que cada gobierno le ha imprimido, ha descansado sobre el consenso t谩cito de buscar el bienestar de Chile. Hoy la izquierda se ha vuelto a articular y reniega de lo que otrora particip贸 en construir y pretende socavar las bases institucionales, para lo cual ha desatado una voracidad reformista que parece tener por finalidad que el Estado termine por traspasarlo todo. Al renegar del pasado reciente la izquierda nos ha mostrado su verdadero rostro e intenciones: su proyecto pasa por inundar Chile con m谩s Estado, reduciendo las libertades cotidianas de la gente. Para construir un Chile verdaderamente justo y con un horizonte real de esperanza, el partido debe combatir sin demora el clientelismo pol铆tico y la ideolog铆a del odio que se ha revestido de 鈥渞etroexcavadora鈥.

S贸lo con la casa ordenada y sus cimientos firmes, podr谩 nuevamente concentrar sus esfuerzos en lo que Chile le demanda hoy: poner el foco en el Chile del futuro, en las preocupaciones de un pa铆s de clase media que valora lo que se ha construido y no olvida las lecciones del pasado, pero que demanda de sus dirigentes que se conduzcan con sentido patri贸tico, intachables en lo 茅tico y con la grandeza que los haga merecedores de llegar a conducir el Estado, porque representan un proyecto respetable y aspiran a un pa铆s mejor. Para adquirir la solvencia necesaria de volver a representar el sue帽o original de aqu茅llos que dieron su vida por un proyecto pol铆tico y humano distinto, la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE debe estar dispuesta a realizar lo m谩s dif铆cil para un partido pol铆tico: desprenderse de poder. Y eso implica adoptar decisiones en茅rgicas que pueden afectar a personas y maneras de hacer las cosas que est谩n muy internalizadas en los militantes.

1. Renacer de la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE

Su renacimiento es un proceso necesario para la reaceptaci贸n p煤blica del partido. Se deben reconocer las irregularidades, haber faltado a la 茅tica, aceptar las responsabilidades y asumir los costos pol铆ticos que eso implique, por severos e incluso injustos que puedan parecer. Hay que generar los mecanismos para que nunca m谩s vuelvan a ocurrir y plantear la adhesi贸n a ciertos compromisos de buen gobierno, tanto en el 谩mbito p煤blico como en el partidario. Adem谩s, de debe recuperar la claridad y cohesi贸n respecto de algunas definiciones b谩sicas que constituyen el proyecto pol铆tico. Hay que adoptar posiciones claras sobre los desaf铆os concretos que plantea el grupo que hoy amerita una preocupaci贸n relevante: la clase media. Hay que explicitar un claro perfil diferenciador de otros proyectos pol铆ticos que permita su f谩cil identificaci贸n por la poblaci贸n. Finalmente, habr谩 que renovar la imagen del partido y recuperar el estilo de trabajo en terreno que anta帽o era tan reconocido.
En su conjunto, las definiciones de buen gobierno contribuir谩n a recuperar la legitimidad para volver a ofrecer un proyecto pol铆tico nuevo, sano y cre铆ble a la ciudadan铆a. La manifestaci贸n concreta de este planteamiento podr铆a expresarse, a lo menos, en lo siguiente.

1.1. No m谩s procesos 鈥渁 puertas cerradas鈥

Una sociedad conectada e informada se traduce en una ciudadan铆a tremendamente cr铆tica de los procesos 鈥渁 puertas cerradas鈥. En este contexto, dada la crisis actual por la que atraviesa la clase pol铆tica en general, nuestro partido debe ser el primero en establecer los mecanismos de transparencia m谩s exigentes del sistema pol铆tico chileno.

Mejorar la pol铆tica y la vida de los partidos pasa por acercar m谩s y mejores personas para que sean parte de la vida p煤blica y trabajen por el pa铆s. Habr谩 que generar diversas instancias para dar participaci贸n y tambi茅n capacitaci贸n a los militantes y simpatizantes del partido. En esa direcci贸n, resulta clave que la militancia incida en la direcci贸n del partido, cuesti贸n que debe concretarse de modo efectivo a partir de la aplicaci贸n de la modalidad de 鈥渦n militante un voto鈥, con el objeto de contribuir tanto a recuperar la confianza, como tambi茅n al incentivo de una mayor participaci贸n y capacidad de decisi贸n de las bases en los procesos internos.
En este 谩mbito, deber谩n definirse criterios y procedimientos claros y abiertos para la selecci贸n de candidatos a cargos de elecci贸n popular, a trav茅s de procesos de primarias internas, mecanismos de evaluaci贸n de la coherencia entre el comportamiento pol铆tico y las definiciones adoptadas por el partido, su carisma y empat铆a con el electorado, su trabajo territorial, la gravitaci贸n en la discusi贸n de temas nacionales, regionales o comunales, su credibilidad y claridad conceptual, etc.

1.2. Compromiso con la probidad y la transparencia

En el 谩mbito de la probidad, los militantes debieran comprometerse a observar un comportamiento intachable tanto en su vida p煤blica como privada, y a desempe帽ar los cargos, para los que hayan sido electos o nombrados, ya sean de car谩cter partidario o p煤blico, de una manera honesta, otorgando siempre preeminencia al inter茅s general del pa铆s por sobre sus propios intereses particulares o pol铆ticos.

En el 谩mbito de la transparencia, el partido debe comprometerse a que toda la informaci贸n sobre su gesti贸n administrativa y presupuestaria estar谩 disponible de manera permanente para sus militantes y tambi茅n para el conjunto de la opini贸n p煤blica. El partido debiera permitir el acceso a esta informaci贸n y, a煤n m谩s, incentivar su conocimiento a trav茅s de su difusi贸n proactiva en el sitio web institucional. Al efecto, podr铆a elaborarse una plataforma electr贸nica que presente de la manera m谩s completa e interactiva esa informaci贸n administrativa y presupuestaria, las f贸rmulas de financiamiento y, de paso, incentive el compromiso de sus militantes y simpatizantes de contribuir con el financiamiento del partido. Esto debe plantearse no s贸lo a nivel externo, sino tambi茅n en el nivel interno, propiciando mecanismos claros y abiertos de participaci贸n de los militantes en la adopci贸n de decisiones.

Es necesario que en esta nueva etapa de la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE se establezcan est谩ndares de comportamiento para todos los militantes y en particular para sus directivos y representantes. Debiera exig铆rseles una serie de compromisos de conducta que reflejen ciertas definiciones 茅ticas m铆nimas a las que el partido adhiere irrestrictamente. Asimismo, todos los militantes debieran observar una conducta consistente con la amistad c铆vica que debe imperar en todo partido pol铆tico y, en consecuencia, mantener un comportamiento respetuoso y de apertura hacia las opiniones y acciones de otros militantes del partido. Esta exigencia cobra singular relevancia en el contexto de una contienda electoral en que est茅n involucrados dos o m谩s militantes. En ning煤n caso este compromiso debe entenderse como un llamado a inhibir la cr铆tica pol铆tica que es consustancial en un partido que, a su vez, es respetuoso de la diversidad de opiniones.

1.3. Distribuci贸n del poder y conducci贸n del partido

Resulta necesario impulsar medidas concretas que contribuyan a desconcentrar y diseminar el poder en diversos dirigentes y de paso disipar los efectos nocivos de lo que se ha conocido como 鈥減arlamentarizaci贸n del partido鈥, por medio de mecanismos que contribuyan a generar contrapesos pol铆ticos. No se trata de que unos estamentos cedan poder en favor de otros (parlamentarios en favor de alcaldes, concejales o cores) sino que todos ellos renuncien a espacios de poder en la direcci贸n local del partido mientras ejercen un cargo de representaci贸n popular. Es la forma adecuada de generar liderazgos diversos en un mismo territorio y permitir la manifestaci贸n de contrapesos internos. As铆 tambi茅n se propone generar mecanismos para evaluar la gesti贸n pol铆tica con relaci贸n a las metas propuestas y resultados alcanzados, tanto a nivel de representantes electos como de los dirigentes de las diversas estructuras partidarias. Todos somos responsables de que el militante de al lado cumpla con su trabajo y tambi茅n con los est谩ndares de probidad.

A quienes ejerzan cargos de elecci贸n popular o deseen postular a ellos habr谩 que exigirles incluso una mayor generosidad en su compromiso pol铆tico, por ejemplo, aceptando un l铆mite m谩ximo de reelecciones, inhabilidades e incompatibilidades para ejercer cargos partidarios y mecanismos de transparencia y rendici贸n de cuentas de su labor legislativa o ejecutiva, etc.

Parece necesario, adem谩s, avanzar en un proceso de institucionalizaci贸n, de fortalecimiento de su m铆stica y de trabajo pol铆tico en la base, lo que supone acercarse a los dirigentes locales y darles espacio para presentar sus inquietudes. Hay que generar canales de comunicaci贸n con nuestra base social, potenciando nuevos liderazgos de distintas localidades que contribuyan a enriquecer el proyecto pol铆tico. As铆 seremos capaces de lograr lo m谩s importante de nuestra misi贸n y superar lo meramente electoral.

2. Cohesi贸n y actualizaci贸n del proyecto pol铆tico

La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE naci贸 con una vocaci贸n de especial fidelidad a sus principios, que hu铆a de las claudicaciones e incoherencias. Lo que hoy necesita no es pensar en cambiar sus principios para enfrentar los desaf铆os actuales, por el contrario, requiere retomar la senda de defender sus convicciones a partir de la comprensi贸n de los nuevos desaf铆os sociales, junto con transmitir su mensaje pol铆tico con un lenguaje afable y emp谩tico, pero sin dejarse moldear por la opini贸n de la mayor铆a o de las encuestas. En los 煤ltimos a帽os, el partido debilit贸 este estilo de fidelidad a los principios y su consistencia, y dej贸 de guiar a la opini贸n p煤blica con la fuerza que lo hac铆a en el pasado. En la medida en que creci贸 su militancia y aumentaron sus votos, se produjo una p茅rdida de identidad que contribuy贸 a que se trastrocara el horizonte de su raz贸n de ser. Se comenz贸 a mirar el triunfo electoral casi como el 煤nico sentido del partido. Es por ello que reafirmamos nuestro compromiso con el ideario original, siempre entendiendo que no s贸lo estamos en una 茅poca de cambios sino que en un cambio de 茅poca, lo que lleva a proyectar los principios a la luz de la nueva realidad y no bajo construcciones del pasado.

La pol铆tica es siempre una vocaci贸n conjunta por servir a las personas a partir de principios e ideas. Nadie se compromete en pol铆tica solo y sin un conjunto de ideas y principios que respalden su vocaci贸n de servicio. Es falsa la disyuntiva entre un partido testimonial o principista y un partido mayoritario o con vocaci贸n de poder. En pol铆tica se desea el poder para algo: intentar concretar un proyecto de sociedad que se considera mejor, y 茅ste se define por la adhesi贸n a ciertos principios. En efecto, todo partido debe tener una visi贸n 茅tica que se manifieste en un m铆nimo com煤n denominador constituido por principios b谩sicos y por un proyecto de sociedad que todos sus integrantes deben compartir y estar dispuestos a defender. Desde hace algunos a帽os, la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE pareciera haber entrado en una din谩mica seg煤n la cual su proyecto pol铆tico adquirir铆a legitimidad s贸lo en la medida en que fuera capaz de alcanzar el poder. Y para lograrlo pareci贸 haber estado dispuesta a renunciar a su identidad. Pero nada se gana con llegar al poder a costa de renunciar a lo que se piensa. Entonces 驴qu茅 hacer?

2.1. Recuperar la identidad reafirmando los principios

En el actual escenario de adversidad, lo que corresponde es que el partido vuelva a sus or铆genes y retome su m铆stica y fidelidad a unos pocos principios y al estilo que fue la gran marca que nos leg贸 Jaime Guzm谩n. Es fundamental expresar las ideas propias, convencer personas y conquistar sus corazones. Esto toma tiempo y, por tanto, hay que asumir que no toda derrota electoral ser谩 un fracaso. El verdadero fracaso se producir铆a si, aunque se ganara, se hubiera claudicado en los principios o el estilo. Se trata de construir un relato 茅pico, una visi贸n estrat茅gica, unos ejes que permitan identificar la propuesta de la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE y enfrentar los viejos y nuevos temas de la mejor forma. De este modo, en cada circunstancia, frente a los diversos temas, desde la afirmaci贸n de sus principios, hay que preguntarse qu茅 proyecto de sociedad queremos promocionar. La falta de compromiso con las ideas y el proyecto com煤n, ya sea por alcanzar el poder a como d茅 lugar o por el acentuado personalismo al interior de un grupo pol铆tico, significa la desintegraci贸n de la m铆stica y el surgimiento de un oportunismo que suele provocar fragmentaci贸n pol铆tica. A la larga, esto lleva a la muerte del grupo porque la uni贸n pol铆tica se diluye, el discurso se desvanece y la ciudadan铆a percibe a un 鈥済rupo de ambiciosos que s贸lo busca el poder鈥.

2.2. Actualizaci贸n del proyecto pol铆tico

La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE debe afirmar claramente que tiene vocaci贸n de mayor铆a, pero que su legitimidad pol铆tica no reside all铆, sino en sus principios y estilo claro y diferente. Podremos ser oposici贸n o gobierno, eso depender谩 de los electores, pero lo que s铆 depende de nosotros es ser fieles a nuestros ideales e intentar que nuestras banderas se discutan e influyan en el debate p煤blico. Desde sus or铆genes el partido ha tenido un proyecto de sociedad bien definido y una visi贸n concreta que ofrecer a la luz de ideales y valores contenidos en su Declaraci贸n de Principios. Sin embargo, a pesar de que la gran mayor铆a de 茅stos tienen un car谩cter permanente, su concreci贸n espec铆fica en una visi贸n estrat茅gica que sea identificable para la ciudadan铆a hace referencia a un pasado que ya no existe. En efecto, la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE representa un compromiso con la libertad y la democracia frente al totalitarismo, y un compromiso con la libre iniciativa y la econom铆a de mercado frente al colectivismo y el estatismo. Sin embargo, la confrontaci贸n de estos conceptos era propia de un mundo que dej贸 de existir cuando cay贸 el Muro de Berl铆n. Pero eso no es suficiente frente al actual estado de cosas.

La Nueva Mayor铆a fue capaz de lograr una superioridad electoral y pol铆tica en torno a un n煤cleo b谩sico de ideas y consignas, tales como 鈥渧encer la desigualdad鈥 y 鈥渆stablecer un Estado de bienestar鈥 que reivindique los 鈥渄erechos sociales鈥 frente a una supuesta 鈥渋nmoralidad del lucro y el mercado鈥. Y luego ha pretendido remover desde sus cimientos el modelo de desarrollo que permiti贸 el notable avance de Chile y los logros y acuerdos que propiciaron en los 20 a帽os seguidos que gobernaron como Concertaci贸n. As铆, desde hace al menos tres a帽os se ha iniciado una discusi贸n impulsada por la izquierda hoy gobernante que pretende dar un giro al rol del Estado, a la autonom铆a de las personas, al modelo econ贸mico, etc. En rigor, nos enfrentamos a un debate que impone visiones de sociedad profundamente distintas. Frente a esta realidad, la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE debiera asumir un perfil claro y diferenciador Sin embargo, no basta con transmitir soluciones a los problemas, dejando de lado una visi贸n de sociedad y un proyecto que haga coherente nuestro discurso y nuestras propuestas. No parece que un perfil nuevo y diferenciador pase, simplemente, por asumir los problemas de los tiempos actuales ni menos por adoptar soluciones o recoger banderas ajenas. Por el contrario, -dada la complejidad que se vive en las diferentes dimensiones sociales, lo que se debe realizar es una reformulaci贸n, a la luz de los principios e identidad de la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE, del proyecto de sociedad que se ofrece al pa铆s para estar a la altura de los desaf铆os, oportunidades y amenazas existentes. Desde la reafirmaci贸n de nuestro perfil, debemos lograr dar soluci贸n a las realidades del Chile actual.

2.3. Comprometidos por la dignidad de todas las personas

Nuestra inspiraci贸n cristiana implica que tenemos una visi贸n trascendente y espiritual del ser humano, basada en principios y valores que deben fundamentar nuestra acci贸n pol铆tica. Esto debe traducirse en nuestra preocupaci贸n por los distintos problemas contempor谩neos que agobian a distintos sectores de nuestra sociedad y que pueden atentar contra la dignidad de las personas. La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE est谩 llamada a ser el partido que se identifique con proteger la vida de los m谩s d茅biles. As铆 por ejemplo, debemos concentrar nuestros mejores esfuerzos en defender el derecho a la vida desde la concepci贸n hasta la muerte natural. Del mismo modo, debemos ser capaces de hacer frente a los desaf铆os que tenemos para entregar una vida m谩s digna en la vejez, mejorando servicios, pensiones y la atenci贸n de salud, etc. Nuestra promoci贸n de los valores cristianos pasa por preocuparnos de construir una sociedad donde se garantice la ayuda justa y oportuna a quienes lo requieran.

2.4. Promotores de las libertades

Del mismo modo, definirnos defensores de las libertades nos compromete a generar los mecanismos necesarios para que las personas puedan escoger los medios leg铆timos con los cuales alcanzar la realizaci贸n de sus proyectos personales. El compromiso de la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE con el Chile del siglo XXI es el perfeccionamiento de nuestra democracia, del rol subsidiario del Estado y de la econom铆a social de mercado, porque todas ellas est谩n profundamente comprometidas con una libertad creadora y responsable. La subsidiariedad a la que adherimos no implicaba un mero deber de abstenci贸n del Estado en el plano de la iniciativa econ贸mica, sino tambi茅n la obligaci贸n de promover el bien com煤n, actuar en forma solidaria, generar las condiciones para el desarrollo y favorecer la participaci贸n de todos. Todas cuestiones que implican una acci贸n positiva del Estado. Por eso la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE es partidaria de una regulaci贸n que proteja los derechos de las personas, en los 谩mbitos social y econ贸mico, pero tambi茅n en el campo cultural y moral.

Al mismo tiempo, el Estado debe propender a traspasar poder a las personas y a sus organizaciones sociales (la sociedad civil) en todos los 谩mbitos, reconociendo y apoyando sus iniciativas. Es una libertad responsable que conf铆a en las personas m谩s que en la burocracia estatal. Coherentemente, la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE promueve una econom铆a abierta y competitiva, que asegure el crecimiento, el apoyo al libre emprendimiento y que genere empleos de calidad en forma estable. Por ello, corresponde garantizar el buen funcionamiento econ贸mico de los mercados, evitando los monopolios, la colusi贸n, el exceso de concentraci贸n econ贸mica y cualquier otra distorsi贸n que genere privilegios y abusos. Hay que abrir espacios para la transparencia y el comportamiento 茅tico del sector privado y alejarse de manifestaciones que aparecen defender intereses de grupos y act煤an de manera elitista.

2.5. El desarrollo como meta

Dado que la institucionalidad que hemos ayudado a construir ha generado un evidente progreso y movilidad social real en nuestra sociedad, consideramos necesario sumar a nuestra preocupaci贸n central por los m谩s vulnerables, un compromiso adicional con las necesidades de la clase media emergente. Debemos conocer sus realidades y trabajar incansablemente para proponer e impulsar pol铆ticas que ayuden a mejorarles la vida a esas personas, para que las soluciones que propongamos a sus problemas sean efectivas y eviten el riesgo latente de retroceder a situaciones de pobreza.

3. Perfil diferenciador

Los elementos diferenciadores o que otorgan identidad a un partido son claves en su relaci贸n con su militancia, simpatizantes o electores, pues 茅stos requieren alg煤n grado de certeza respecto de las posiciones que el partido tendr谩 respecto de algunos temas centrales. Los valores, principios y el tipo de sociedad que postulan el partido y sus candidatos juegan un rol importante para la gente. Es necesario entusiasmar a las personas, conquistarlas y convencerlas que para ellas y sus familias hay un proyecto de sociedad diferente y mejor. 驴C贸mo plasmar ese perfil diferenciador? Van aqu铆 algunas propuestas.

3.1. Crecer en dignidad

La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE considera que no habr谩 verdadero desarrollo si el respeto b谩sico por la dignidad humana desde la concepci贸n no es respetada, as铆 como tambi茅n si la c茅lula base de la sociedad, la familia, no recibe el reconocimiento a su rol fundamental. La disgregaci贸n, el incremento de la drogadicci贸n y el alcoholismo, la violencia urbana, la soledad, la desorientaci贸n juvenil se relacionan con la falta de albergue familiar. Fortalecer, proteger y promover a la familia 鈥揳cogiendo sus diversas realidades- dado su papel central en la transmisi贸n de la vida, la cultura, las virtudes y la formaci贸n de los ni帽os, son parte ineludible del verdadero desarrollo.

Dado que lo que impulsa nuestra motivaci贸n por el servicio p煤blico es la preocupaci贸n por la persona y su dignidad, sin excepci贸n alguna, no somos indiferentes al dolor de los familiares y v铆ctimas de las violaciones a los derechos humanos sufridos durante el r茅gimen militar, hechos que s贸lo pueden recibir el mayor repudio social. Considera fundamental y necesario para la paz del pa铆s y el bien com煤n reafirmar su compromiso pol铆tico para que exista verdad y justicia para los compatriotas que a煤n esperan por ellas, as铆 como tambi茅n para que nunca m谩s se repitan. Condena los vej谩menes cometidos en materia de derechos humanos sin importar que puedan existir grupos que, a煤n ahora, no quieran la paz ni la reconciliaci贸n y no valoren nuestro compromiso, pues el sentido que nos impulsa es de car谩cter moral y trasciende cualquier contexto pol铆tico.

3.2. Crecer en inclusi贸n

Hay que propiciar una sociedad inclusiva que supere la segregaci贸n y en la que el Estado cumpla el papel acogedor y subsidiario al que est谩 llamado. Ello supone la eliminaci贸n de la pobreza como condici贸n irrenunciable y prioritaria, y la consolidaci贸n de la clase media junto a la mayor satisfacci贸n posible de sus aspiraciones. Hasta aqu铆 podr铆a decirse que no hay novedad. Pero tambi茅n postulamos que una sociedad verdaderamente inclusiva exige abandonar el clasismo que a煤n existe en Chile y rechazar la xenofobia que parece haberse enquistado en nuestras comunidades y mostrar un compromiso pol铆tico por construir una actitud m谩s sencilla y abierta a los inmigrantes que conf铆a en las personas y en lo que tienen que aportar. Una sociedad inclusiva implica el pleno respeto a la dignidad de todas las personas y eso significa, adem谩s, una mirada de respeto a quienes tienen opciones sexuales distintas, pues las personas son dignas y merecedoras de respeto por ser tales, y el partido debiera fomentar una mirada comprensiva de sus preocupaciones.

En similar sentido, debe considerarse que los problemas de salud, de bajas pensiones, de malas condiciones habitacionales, de soledad y abandono, entre otros, obligan tambi茅n a establecer una pol铆tica de profundo compromiso global con la vejez. Nuevas pol铆ticas p煤blicas son urgentes por un deber de justicia impostergable, pero no queremos asistencialismo populista ni Estado de Bienestar, sino una Sociedad de Bienestar que se construya con el esfuerzo de todos. Lo justo es un desarrollo con prioridad social.

Aspiramos a tener una sociedad realmente abierta, sin discriminaciones, que integre a todos al progreso, especialmente a los discapacitados, ind铆genas y migrantes, con igualdad de trato y respeto por la diversidad, con una mirada realista de integraci贸n y respeto al desarrollo de nuestros pueblos originarios y de los inmigrantes que nos han escogido como la tierra en que han depositado sus esperanzas, procur谩ndoles niveles de vida equivalentes al resto de los chilenos y respetando la preservaci贸n de sus identidades.

3.3. Crecer en justicia

No podemos concebir una sociedad libre y desarrollada con altos niveles de diferencias entre sus miembros. No basta con eliminar la pobreza, se requiere asegurar niveles m铆nimos de equidad social, entendida 茅sta como el igual acceso a oportunidades, bienes y servicios de cierta calidad. Queremos igualdad efectiva en las oportunidades. No hablamos de construir una sociedad que garantice la igualdad en los resultados, al modo de la utop铆a socialista, sino de construir una sociedad en que cada persona tenga pleno acceso a los medios y elementos que le permitan dise帽ar y construir la vida a la que aspira. Se trata de que el futuro de una persona no dependa del lugar en que naci贸, sino de sus m茅ritos y de su esfuerzo. El Estado debe ser un activo facilitador de la promoci贸n social para abrir espacios a la movilidad social. Este es el elemento que configura el c铆rculo b谩sico de nuestras aspiraciones, sin el cual no resulta comprensible nuestro compromiso pol铆tico. Convocar a los hijos de la nueva clase media chilena a defender y mejorar lo que sus padres lograron para ellos con tanto esfuerzo, es el nuevo llamado, la nueva 茅pica que debiera movilizar a nuestro partido.

3.4. Crecer en democracia

El reformismo del 煤ltimo tiempo ha significado instalar en Chile un clima de incertidumbre debido al cuestionamiento total de las reglas institucionales vigentes sin distinci贸n alguna. Debemos definir aquellas reformas que la institucionalidad requiere, precisando el rol del Estado y de sus relaciones con los otros poderes y con las personas, que reflejen un marco institucional moderno y compartido por los chilenos, sin m谩s amenazas de cambios totales y radicales que echan por la borda lo obrado en d茅cadas.

Una mejor democracia implica traspasar poder a las personas y a las organizaciones. Debemos pensar en desarrollar una sociedad en que las diferentes instituciones de la sociedad civil jueguen un rol en las soluciones sociales y en la construcci贸n de identidad. Es importante generar incentivos y espacios de participaci贸n y autonom铆a para que el poder se disemine en diferentes organizaciones, de acuerdo a sus propios intereses. Hay que construir nuevos focos de gremialismo que abran canales efectivos y expeditos de participaci贸n para la sociedad del siglo XXI.

Construir una democracia es tambi茅n para nosotros un compromiso con la transparencia, con la probidad y con el irrestricto respeto a los DDHH.
Debemos propiciar pol铆ticas que apunten a fortalecer y perfeccionar la interrumpida modernizaci贸n del Estado. Un proceso que ha sido interrumpido por una izquierda que abraza al Estado y lo ahoga en ineficiencia. Por un lado, tenemos un Estado que no est谩 generando nuevas herramientas de movilidad social sino privilegios para quienes tienen espacios de poder y, por el otro, una clase media que ve con desaz贸n que no se le considera a pesar de saberse mayor铆a. Debemos hacernos cargo de la construcci贸n de un Estado para el siglo XXI, especialmente considerando la relevancia que 茅ste tiene actualmente en la econom铆a y la institucionalidad chilena. La consolidaci贸n de una clase media con reales alternativas de surgir y la posibilidad de una movilidad social efectiva, tambi茅n pasan por un Estado moderno y eficiente que ampl铆e los espacios de las organizaciones intermedias de toda 铆ndole.

El pa铆s requiere un Estado capaz de definir pol铆ticas p煤blicas modernas que suponen acuerdos p煤blico privados estables y respetuosos de ambos sectores. Para eso proponemos dar prioridad a tres temas que nos parecen centrales. Por una parte, otorgar servicios dignos y de calidad. Hoy ya no basta con ampliar la cobertura, es necesario que los servicios sean realmente de calidad y se entreguen con el respeto que merecen los ciudadanos. Esto no pasa solamente por invertir m谩s recursos, sino por buscar nuevas formas de asociaci贸n creativas con organizaciones ciudadanas y con el mundo privado a trav茅s de la implementaci贸n de nuevas herramientas. Por la otra, crear mecanismos efectivos para garantizar la probidad. La actual crisis de confianza ataca a todo el marco institucional. El Estado, por consiguiente, debe constituir uno de los marcos de referencia de est谩ndares de transparencia y rendici贸n de cuentas m谩s estrictos de toda la sociedad. Ya no basta con que se cumplan las formas, debemos exigir un compromiso real con la probidad para recuperar la confianza ciudadana. Lo que est谩 en riesgo es la gobernabilidad democr谩tica. Finalmente, en conocimiento de que los recursos son siempre limitados, constituye un deber irrenunciable que el Estado administre en forma eficiente y prolija, lo que exige transparencia fiscal y una gesti贸n seria y efectiva.

3.5. Crecer en descentralizaci贸n

Los chilenos quieren poder vivir en cualquier parte del pa铆s Chile sin tener que emigrar para educarse, por problemas de salud o seguridad, o para tener un trabajo digno. El enorme Estado centralista que tenemos en Chile fomenta la concentraci贸n de la poblaci贸n, el poder y los recursos, castigando al que elige vivir y desarrollarse fuera de Santiago. La descentralizaci贸n no puede ser s贸lo pol铆tica, sino tambi茅n del poder, de la educaci贸n, la cultura y los recursos, esto implica establecer relaciones m谩s horizontales entre la ciudadan铆a y las autoridades, y el fomento a la creaci贸n de soluciones desde la sociedad civil y para la sociedad civil, all铆 donde 茅sta reside. Es necesario romper de una vez por todas con la din谩mica centralizadora y empezar el proceso desde las comunas.

Una descentralizaci贸n institucional efectiva implica repensar la divisi贸n territorial, tanto de las regiones como de las ciudades, as铆 como las atribuciones de las respectivas autoridades. Esta discusi贸n ha estado demasiada limitada por una suerte de fidelidad a las formas que ha adoptado hist贸ricamente nuestro pa铆s o bien se ha centrado en medidas efectistas como la elecci贸n de los intendentes. Las regiones tienen que poder desarrollarse y solucionar sus problemas de acuerdo con sus realidades particulares y desde su propia gente. La invitaci贸n es a ser innovadores y a no dar las cosas por supuestas s贸lo porque siempre han sido de una determinada forma. Una descentralizaci贸n real tambi茅n pasa por desconcentrar el poder, lo que se puede alcanzar garantizando niveles de autonom铆a local efectivas y mediante sistemas de representaci贸n electoral que mejoren el contacto del representante con la ciudadan铆a, con mecanismos de control m谩s horizontales y directos.

4. Un nuevo compromiso: la clase media

鈥淟os ricos se cuidan solos y a los pobres los cuida el Estado, pero nadie se preocupa de la clase media鈥. Este es el clamor de tantos que hoy se sienten desvalidos frente a las pol铆ticas p煤blicas vigentes. Se hace necesario establecer criterios que permitan ofrecer soluciones efectivas a las personas m谩s pobres de nuestro pa铆s, as铆 como tambi茅n a la clase media enraizarse firmemente en la sociedad chilena, florecer y desarrollarse, siempre bajo los valores que le han sido tradicionales: honestidad, esfuerzo y perseverancia. Para esto junto con reafirmar nuestro compromiso con los sectores m谩s vulnerables, proponemos ampliar los grupos beneficiados por las pol铆ticas p煤blicas, incrementando y flexibilizando los rangos de cobertura. Las soluciones para los pobres tienen que ser accesibles para la clase media que las necesita para que su progreso sea estable en el futuro y paliar la angustia de retroceder hacia la pobreza dada su vulnerabilidad e indefensi贸n. Hay que estudiar y plantear soluciones concretas en lo tributario, educacional, habitacional, urban铆stico, etc.

Ley pareja no es dura. El Estado y los particulares deben tener reglas del juego parejas y de aplicaci贸n no discriminatoria. Debe condenarse fuertemente la trampa y el abuso, no s贸lo cuando es ilegal, sino siempre y en cada caso, porque es lo primero que socava la confianza de una clase media que observa que la cancha es desigual y que no tiene opciones para emparejarla. Esto debe verse especialmente reflejado en la tolerancia cero frente al clientelismo pol铆tico: las empresas deben ser castigadas en caso de incurrir en conductas ilegales o abusivas. Sin embargo, el Estado no puede permitir, en caso alguno, que esto se extienda a sus filas. La burocracia clientelar debe ser erradicada de ra铆z, tanto a nivel central como local.

Construcci贸n de un sistema educativo de clase mundial. Chile ya super贸 el problema de la cobertura, ahora demanda calidad y una soluci贸n al endeudamiento que la educaci贸n genera en familias e individuos que quieren progresar. La soluci贸n de la izquierda es injusta, ineficiente y ha sido mal dise帽ada. Es nuestra obligaci贸n generar una nueva propuesta, justa, eficiente y bien dise帽ada e implementada, que entregue respuestas a las necesidades de crecer de los chilenos, poniendo el 茅nfasis en quienes m谩s lo requieren y donde se gestan las inequidades: la educaci贸n preescolar y b谩sica.

As铆 tambi茅n resulta fundamental que el Estado tome una opci贸n preferente por fomentar e impulsar el desarrollo de las PYMES, por cuanto ellas representan la voluntad y esfuerzo por emprender de nuestra clase media. Deben generarse pol铆ticas que dejen de asfixiarlas en burocracia y les den posibilidades reales de competencia en los mercados.

Este nuevo compromiso con la clase media no debe entenderse como un abandono de la dedicaci贸n preferente por derrotar la pobreza mientras 茅sta exista, sino que como una opci贸n por incorporar las inquietudes de la clase media a las definiciones del partido, que es donde el 茅xito de Chile ha llevado mayoritariamente a su poblaci贸n. Esto implica que debemos insertarnos de manera efectiva en las diferentes instancias de participaci贸n, organizaci贸n y encuentro de este segmento social: organizaciones vecinales, asociaciones de inter茅s, grupos ciudadanos, etc. No s贸lo para efectos de familiarizarse con las din谩micas, sino especialmente para convocar liderazgos. El renacimiento de la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE pasa por convertirse en el partido de la clase media, m谩s que en el nombre y en los discursos, en sus caras y expresiones de diversidad.

5. Identidad, imagen y estilo

Un partido ha de tener elementos distintivos que permitan a la gente poder predecir con un m铆nimo de certeza lo que piensa o har谩 frente a un conjunto de cuestiones fundamentales, porque precisamente en los valores, principios y el tipo de sociedad que cada partido postula radica parte importante de su fuerza y su confiabilidad en el tiempo.

Esa identidad debemos reforzarla con el desarrollo de nuestro nombre, haciendo 茅nfasis en lo importante de su significado. As铆, presentamos una nueva imagen corporativa en la que expresamos el sentido de nuestra identidad. Queremos unir y representar a los distintos sectores sociales, aspirar a un Chile unido y sin odiosidades, como tambi茅n expresar nuestra voluntad de coalici贸n. Del mismo modo queremos expresar nuestro compromiso con la democracia y la importancia de la participaci贸n ciudadana en su perfeccionamiento, como tambi茅n lo relevante del respeto y la amistad c铆vica en la acci贸n pol铆tica interna y en relaci贸n con otros partidos y bloques pol铆ticos. As铆 tambi茅n, pretendemos destacar nuestra independencia de presiones econ贸micas y la fidelidad s贸lo a nuestros principios democr谩ticos y al esfuerzo por desarrollar nuestro proyecto pol铆tico.

No hay verdadero partido pol铆tico si no existen ideas, un proyecto y personas dispuestas a impulsar ambos 谩mbitos. Pero tampoco lo hay si sus ideas y estilo no son diferentes de las de otros grupos. Lo que distingui贸 a la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE del resto fue el trabajo efectivo de cercan铆a, conocimiento y representaci贸n de las aspiraciones de los m谩s pobres, al que llegaron muchos j贸venes convocados por el testimonio de Jaime Guzm谩n y quienes junto a 茅l fundaron este partido. Este trabajo le dio verosimilitud cuando planteaba que era aut茅nticamente 鈥渆l partido popular鈥, porque nuestro objetivo fundamental era la lucha contra la pobreza desde las propias poblaciones en que 茅sta campeaba. El trabajo en terreno es fundamental para que aquellos que representan las ideas del partido en la esfera p煤blica est茅n realmente en sinton铆a con las necesidades de la gente y los desaf铆os del pa铆s. Esta debe ser una actitud constante y constituir en si misma nuestro estilo de hacer pol铆tica. Dos propuestas concretas:

Incentivar la participaci贸n de militantes y votantes en la elaboraci贸n de ideas y proyectos de ley. Para lograr una mayor participaci贸n ciudadana en la definici贸n de los temas y en las propuestas, existen diversas ideas que van desde generar un adecuado sistema web que permita comunicarse con las personas hasta la potenciaci贸n de liderazgos locales y ciudadanos. Y es que los medios t茅cnicos actuales permiten una mejor y mayor participaci贸n de los ciudadanos y debieran estar dispuestos para recoger opiniones sobre los m谩s diversos temas, desde proyectos de ley en tramitaci贸n hasta ideas novedosas. Todo esto hay que hacerlo para estar m谩s cerca del militante, del simpatizante y de la poblaci贸n. En este 谩mbito es indispensable actuar con la mayor seriedad y sinceridad. Se debe asumir un compromiso efectivo por traducir las inquietudes e ideas de las personas -ciertamente de aquellas que dialoguen con nuestro proyecto pol铆tico- en el trabajo municipal y legislativo de nuestras autoridades partidarias. De lo contrario, el fracaso puede ser estrepitoso.

Potenciar liderazgos comunitarios para enfrentar los nuevos temas. Sin perjuicio de la preocupaci贸n por los grandes temas, la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE tiene que estar presente en los nuevos temas que van surgiendo. Para ello se propone un mecanismo que puede ser compatible con varios de los objetivos que se persiguen: enfrentar la nueva agenda, fortalecer nuestro rol opositor y permitir una mayor participaci贸n ciudadana. Este instrumento consiste en potenciar liderazgos comunitarios y de la sociedad civil, aunque no sean simpatizantes del partido, en la medida en que sus intereses y propuestas sean compatibles con nuestro proyecto de sociedad. Hoy, a nivel de base, la gente se siente, muchas veces, sola e indefensa. La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE debe ayudar a esas personas para que sus demandas e inquietudes sean escuchadas por la autoridad. Se vuelve indispensable un trabajo arduo a nivel comunal para detectar esos liderazgos y esas necesidades. Parece necesario que, junto con potenciar estos liderazgos comunitarios, seamos capaces de fortalecer la formaci贸n de los militantes y simpatizantes para lograr una adecuada sinton铆a de todos ellos con los principios, el estilo y el proyecto de sociedad que caracterizan al partido y que han sido descritos aqu铆.

6. Comentario final

La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE comprende que Chile, como todo pa铆s que progresa, tiene cada vez nuevos y grandes desaf铆os. As铆, requiere seguir perfeccionando su institucionalidad, tanto en la dimensi贸n pol铆tica como econ贸mica, precisamente para otorgar m谩s y mejores oportunidades a la ciudadan铆a que se traduzcan en la posibilidad real de alcanzar un desarrollo integral en plena libertad.

En ese contexto, nuestra participaci贸n en el debate y el aporte al desarrollo del pa铆s y a la b煤squeda del bien com煤n no pueden estar ausentes. El partido m谩s grande de los 煤ltimos a帽os tiene un deber con el electorado que representa. Dicha participaci贸n, no obstante, depende de la capacidad que tenga de renovar su pacto con la ciudadan铆a demostrando su vocaci贸n de servicio p煤blico y una conducta proba en todas las dimensiones pol铆ticas, motivo por el cual nos comprometemos por medio de este documento a iniciar nuestro renacimiento en los t茅rminos aqu铆 se帽alados. Existe el claro riesgo de perder la batalla de las ideas que influenciar谩n el futuro cercano de Chile y de su gente, por la ausencia en muchos de nosotros de una seria preocupaci贸n intelectual para sostener con energ铆a y profundizar las ideas que dieron sustento a nuestro proyecto. El contexto actual demanda un reposicionamiento urgente del partido, pues la izquierda rearticulada pretende socavar las bases institucionales a partir de un programa reformista que har谩 avanzar al Estado pero retroceder al pa铆s en libertades, oportunidades y crecimiento. La energ铆a central debe estar puesta entonces en alcanzar los compromisos adquiridos y las metas propuestas en conjunto.

Consideramos que es esencial que la pol铆tica pueda atraer a los mejores, como corresponde al ejercicio de tan noble actividad, como lo es el servicio p煤blico. En la medida que nuestro partido cumpla con los sue帽os y compromisos descritos en este documento, creemos que seguiremos incorporando la mejor gente a la pol铆tica.
Las ideas aqu铆 expresadas denotan un profundo anhelo de una vida mejor y de un pa铆s m谩s justo, que progrese respetando la dignidad de todos los miembros de la comunidad nacional, cuesti贸n que nos impulsa a elevar la dignidad del trabajo pol铆tico a su dimensi贸n m谩s alta, cual es la dimensi贸n moral, a partir del reconocimiento de las transgresiones a la ley y a la 茅tica cometidas, y del cumplimiento de los compromisos aqu铆 adquiridos para estar a la altura de los desaf铆os que el pa铆s demanda. Por eso reafirmamos nuestro compromiso con la clase media y particularmente con los m谩s pobres, porque son los sectores que m谩s atenci贸n y soluciones necesitan.

Esta es, tal vez, la 煤ltima oportunidad de la UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE para preservar el sitial que tiene y de asumir nuevos y mayores desaf铆os en la conducci贸n del pa铆s. Si aspiramos al poder es para servir, en el convencimiento profundo de que nuestras ideas son las que permitir谩n un Chile mejor y que contamos con la gente para llevarlas a la pr谩ctica. Para que esta oportunidad no se pierda, debemos asumir que tenemos que cambiar y que este cambio implica sacrificios en virtud de recuperar nuestra esencia. En efecto, el cambio ser谩 costoso para el partido y sus militantes. No se puede asumir que podemos rectificar sin que nada ni nadie lo haga. Para que tenga verosimilitud ante la opini贸n p煤blica, tenemos que asumir un nuevo foco que sea coherente con nuestros principios, consistente con nuestra realidad actual como pa铆s y como partido, y respetuoso de una ciudadan铆a crecientemente critica. Necesitamos ideas y caras nuevas para validar este renacimiento que surjan de la generaci贸n de espacios de participaci贸n para toda la militancia y en todas las regiones. La oportunidad no es la m谩s apropiada, pero tampoco est谩 claro que podamos elegirla o acaso tener otra mejor. La UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE tuvo su origen en un grupo de j贸venes so帽adores, imbuidos de un profundo esp铆ritu patri贸tico, que mucho han servido a la vida p煤blica y al pa铆s. Reconoci茅ndolo, todo indica que lleg贸 el momento de abrir espacio a una nueva generaci贸n de j贸venes 鈥搎ue a煤nen la condici贸n de so帽adores con el realismo- para que hagan renacer un proyecto pol铆tico que aspira a ser un camino para servir a Chile. Para que los cambios produzcan efecto, deben ser reales, de modo que se genere un marco de credibilidad capaz de desarrollar este renacimiento y poder seguir participando en la conducci贸n del pa铆s. Necesitamos impostergablemente un nuevo discurso, que sea amable y comprensivo de la realidad del pa铆s, aunque siempre centrado en los principios antes rese帽ados, un nuevo estilo de trabajo, un nuevo posicionamiento y una nueva imagen que se haga cargo de lo que buscamos transmitir, haci茅ndonos cargo de nuestros errores, con humildad, pero retomando el sentido de nuestro compromiso que sigue siendo, a nuestro juicio, el mejor camino para Chile, m谩s all谩 de nuestras actuaciones buenas y malas con que hemos desplegado nuestros esfuerzos en impulsarlo.

Debemos ahora, en primer lugar, concretarlos ejes centrales de nuestro proyecto pol铆tico aqu铆 descritos, que procura la unidad de los chilenos en la b煤squeda de su futuro, instalando una sociedad justa con espacio para el desenvolvimiento libre de sus integrantes. Por Chile, unidos por la justicia y en libertad. Luego haremos presente la necesidad de configurar un nuevo y reforzado estilo de trabajo pol铆tico que se haga cargo del compromiso irrenunciable de trabajar por la gente y con la gente en una forma distinta de hacer pol铆tica que justifica nuestra dedicaci贸n. Finalmente, nos haremos cargo del nuevo posicionamiento que procuramos para nuestro partido en el nuevo escenario que se viene.

Ese es el desaf铆o de la hora actual y a 茅l nos debemos, si queremos que las ideas que representamos sigan teniendo un peso decisivo en la pol铆tica nacional. No hacerlo puede significar un camino de prematura decadencia. Y la decadencia de la Uni贸n Dem贸crata Independiente, podemos asegurar sin jactancia, sino con dolor, ser铆a un grave golpe al futuro del sector que cree en la libertad individual y en las capacidades que cada chileno tiene en s铆 mismo para labrarse un futuro mejor, para ellos, sus familias y la patria en que nacieron.

DIRECTIVA NACIONAL
UNI脫N DEM脫CRATA INDEPENDIENTE

2 de Junio de 2016

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