Unión Demócrata Independiente

Voto político del consejo general de la UDI

Partido - 11 abril, 2015
Voto político del consejo general de la UDI

Ante los desafíos que deberá enfrentar el partido y la nueva Directiva Nacional, el Consejo General de la Unión Demócrata Independiente, reunido en forma extraordinaria, ha adoptado los siguientes acuerdos:

1.- Frente a la actual crisis política y a las investigaciones que está llevando a cabo la Justicia, el Consejo General de la UDI reafirma su pleno respeto por las instituciones competentes en esta materia y manifiesta que acatará las decisiones que éstas adopten, con pleno respeto a las garantías constitucionales de Debido Proceso e Igualdad ante la Ley.

Asimismo, aun reconociendo que las responsabilidades judiciales son personales, creemos que de haber responsabilidades políticas estas son del partido en su conjunto. Por tanto, este Consejo General reafirma su apoyo, respaldo y solidaridad con todos los militantes que pudieran verse afectados por esta situación y que hayan contribuido al crecimiento del partido, sin haber jamás buscado su beneficio personal.

Del mismo modo, en atención a la publicidad alcanzada por estos hechos, respetamos las decisiones que cada uno pueda adoptar personalmente en la forma de definir su relación con nuestro partido.

2.- Los hechos descritos corresponden a un problema que se repite en la generalidad de los partidos políticos nacionales. Ello ha aumentado la desconfianza y el descrédito de la ciudadanía en la política y, de no rectificarse profundamente esa percepción, la crisis será de legitimidad para todas las autoridades. Ello obliga a tomar medidas profundas y urgentes en diversos ámbitos:a) Una solución realista a las dificultades que afectan al mundo político a propósito de las investigaciones judiciales. Apoyamos un acuerdo de los diversos actores del mundo político que se funde en el sinceramiento de los hechos, que asegure que se hará justicia, que incluya la expresión de disculpas públicas y que precise la naturaleza jurídica de las irregularidades cometidas.

   b) El desarrollo rápido y amplio de una Agenda de Transparencia y Probidad que asuma los vacíos encontrados, asegure la exigencia de conductas conforme a estándares elevados, debidamente fiscalizados y cuyo incumplimiento suponga sanciones del más alto nivel.

   c) La adopción de una Agenda Ciudadana que se haga cargo de las principales inquietudes ciudadanas. La gente piensa que los políticos tienen su propia agenda, ajena a sus demandas. Urge instalar un compromiso de trabajo en torno a las principales materias que son inquietudes ciudadanas insatisfechas, tales como: seguridad pública, empleo decente, crecimiento económico, pobreza, educación de calidad, centralismo, etc.

   d) Una nueva forma de gobernar, con acuerdos entre los distintos actores, comprometiendo las voluntades políticas en buscar respuestas a la gente y no enfrentamientos entre los distintos sectores políticos.

3.- La UDI requiere adoptar definiciones claras y precisas que permitan enfrentar debidamente los complejos tiempos que vivimos, enfrentar problemas de fondo que se arrastran desde hace algún tiempo tanto de relaciones internas, como de estilo de trabajo y de nuestro proyecto político.

Para ello es fundamental deponer toda legítima diferencia, asegurando retomar el sentido originario de nuestro partido como un partido popular, construido en torno a la persona y a la libertad, de inspiración cristiana.

Unido a ello, el estilo de la UDI como equipo, cercano a la gente, de compromiso con las ideas y con las personas, leal, coherente y solidario, ha de recuperarse con especial energía.

Debemos retomar la impronta de un partido comprometido con la democracia, la justicia social y una auténtica igualdad de oportunidades para todos los chilenos: queremos un Chile más justo, más igual, más transparente y más inclusivo.

Nuestro norte debe reafirmar el compromiso de hacer de Chile un país de oportunidades que revitalice nuestra clase media, erradicando la pobreza y generando las condiciones para tener igualdad de oportunidades para todos, con independencia del origen social, geográfico, económico, religioso del que provenga.

Por todo ello, con el único propósito de sentar las bases para reimpulsar nuestro proyecto y en el marco de la unidad, humildad y realismo con que debemos enfrentar la hora actual, creemos ineludible convenir en los criterios que deben inspirar las acciones de la nueva Directiva.

   a) Primacía del proyecto común: toda legítima aspiración personal, debe subordinarse al proyecto colectivo. Cualquier actitud en contrario está en abierta contradicción con los principios fundacionales de la UDI y con el propósito de salvaguardar el futuro del proyecto político.

   b) Unidad: es impostergable recuperar el espíritu unitario, terminando con las desconfianzas internas, las críticas solapadas o el trabajo en bandos irreconciliables.

   c) Participación: se deben abrir nuevamente los espacios para que nuestros dirigentes de base y los de regiones puedan expresar sus puntos de vista. En lo sucesivo, las elecciones internas deberán hacerse bajo el principio “un militante, un voto”.

   d) Austeridad: los dirigentes, parlamentarios, alcaldes, concejales y cores han de distinguirse por la austeridad y sobriedad en el ejercicio de sus funciones públicas. Ello se debe traducir en código de buenas prácticas que definan los límites en cada caso.

   e) Probidad: las exigencias del futuro exigen nuevos y más estrictos estándares de conducta. Estos deberán ser definidos por el Tribunal Supremo e impulsados con energía.

   f) Compromiso con el mundo social: más terreno, menos trabajo en oficinas. Más contacto con las organizaciones sociales, comunitarias, deportivas, culturales, etc., a quienes debemos trasmitirles nuestro genuino sentido de servicio público.

   g) Descentralización: acción efectiva del trabajo partidista a lo largo de todo el territorio nacional, con las correspondientes autonomías y responsabilidades locales.

4.- Corresponde hacer un esfuerzo especial por recuperar el sentido originario de nuestro proyecto político, que permita reafirmar sus ideas esenciales, actualizar sus objetivos políticos y fijar las estrategias que inspirarán su acción futura. Estos son los siguientes:

   a) Compromiso Popular: en la esencia de nuestro partido está la de poner las ideas de la libertad para erradicar la pobreza y convertir a Chile en un gran país de oportunidades para la clase media. Las personas y sus aspiraciones, sus anhelos y su malestar, son la razón de ser de nuestra actividad política, rompiendo con todos los criterios políticos históricos tradicionales que han depositado en las ideas socialistas las posibilidades de que las personas sean verdaderamente libres, algo nunca logrado bajo esas premisas.

   b) La Persona y la Libertad, como el fundamento de nuestro modo de pensar. Son las personas, no el Estado, su libertad responsable, lo que inspira nuestro proyecto político. Libertad ejercida responsablemente, en forma solidaria con el resto del cuerpo social, bajo un estado subsidiario que permite el logro del bien común.

   c) La Justicia como objetivo de nuestra acción. Construir un Chile Justo es nuestro objetivo esencial. Entendemos que un Chile Justo es un Chile donde a todos se les asegure un nivel digno de bienestar, donde se premie el esfuerzo y el mérito, donde las personas sean responsables de sus actos, donde se promueva la igualdad de oportunidades y en donde se generan las condiciones para que todos y cada uno de los miembros de la comunidad nacional puedan alcanzar su mayor realización material y espiritual posible.

   d) Pragmatismo político: la proyección de nuestros principios fundamentales y la búsqueda de los objetivos que nos inspiran han de hacerse en forma consistente, pero nunca al modo del dogmatismo academicista. Enfrentamos realidades políticas que exigen de comprensión de las circunstancias y de lograr la viabilidad de nuestras propuestas, sin renunciar a nuestros principios fundamentales.

   e) La UDI, un partido que representa la centroderecha social. Nuestro posicionamiento nos aleja de las posturas tradicionales de la derecha política y de la derecha económica. La percepción de algunos que nos liga a un sector determinado exige un esfuerzo nuevo y duradero para poner a la UDI en el eje de los que se comprometen con el mundo social, con los más vulnerables, los invisibilizados, excluidos o marginados, para colaborar en la construcción de una sociedad más justa en que todos tengan su espacio.

   f) Una nueva Coalición, una federación de partidos que actúe con unidad y lealtad. La unidad de la actual oposición se ha perdido, hoy no existen ideas, ni liderazgos compartidos. Cada cual desarrolla su proyecto, debilitando toda posibilidad de tener una oposición fuerte y responsable, que gravite en el panorama político y sea capaz de generar una alternativa a la Nueva Mayoría. Es hora de asumir con responsabilidad y grandeza esta realidad y permitir la creación de una nueva coalición que, con capacidad directiva, asuma la coordinación de los diversos sectores con generosidad y sentido de estado, haciendo buena oposición y sentando las bases de un nuevo proyecto político de la centroderecha en Chile.

5.- En la actual crisis política nacional, la UDI debe volver a ser el partido que sorprenda y lidere. Es por esta razón que el Consejo General mandata a la nueva Directiva Nacional para que implemente las mejores prácticas de partidos políticos, sin esperar que se apruebe alguna ley al respecto.

En particular, la Directiva Nacional deberá proponerle a la Comisión Política nuevas medidas de transparencia, reglas de conducta a sus militantes y oficiales electos, nuevos mecanismos de participación interna y financiamiento, reglas claras en la definición de candidaturas, programas de captación y formación de nuevos militantes, medidas de descentralización interna, etc.

Se deberá establecer un nuevo modo de gestión administrativa de la conducción política abierto, transparente, responsable y que entregue garantías de seriedad. Esperamos que la UDI contribuya a que estos principios se instalen transversalmente en el país.

6.- Para desarrollar estos objetivos, la nueva Directiva, deberá ejercer con determinación, pleno respaldo y en completa libertad el cumplimiento de los objetivos antes mencionados, tanto en lo que concierne a la situación coyuntural que nos afecta como partido, a los criterios a seguir frente al Gobierno, como en lo referente al cambio refundacional de nuestro partido bajo los conceptos señalados.

Es el tiempo de la lealtad, con la adhesión absoluta de todos. Las inquietudes se deben ventilar internamente y nunca más deberíamos enfrentar francotiradores de nuestras filas o filtraciones de ninguna especie sin que ellas sean sancionadas con energía. Es, por ello, la hora de la unidad.

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